El brillo de la luna es extraordinario, se puede ver desde cualquier lugar, pero, ¿es luz propia?
La luna no produce luz propia, el brillo que logramos observar es gracias a la luz solar, y, aunque parezca que cambia en todo momento no es así, siempre vemos el mismo lado de la luna.

Esto se debe porque la luna tarda casi el mismo tiempo en girar alrededor de la tierra que el tiempo que hace en girar sobre su propio eje; tarda casi 28 días en hacer estos dos movimientos.
La tierra, el sol y la luna harán el trabajo de girar en la órbita, algunas veces veremos a la luna muy iluminada y otras veces se verá obscura y así se crean las fases lunares.
En un mes cualquiera podremos visualizar ocho fases diferentes las cuales se definen dependiendo la iluminación que logremos observar en este satélite natural.
Las fases lunares son las siguientes:
- Luna nueva
Se da cuando la luna pasa entre el sol y la tierra, se da entre la luna menguante y la luna creciente, es casi imperceptible y solo se puede ver durante un eclipse solar.
- Cuarto creciente
Es la fase entre la Luna nueva y la Luna llena, menos de la mitad derecha parece estar llena, creciente se refiere a que con el paso de los días el tamaño de iluminación aumenta.
- Primer cuarto
La mitad de la luna está iluminada.
- Luna gibosa creciente
Más de la mitad está llena y sigue en aumento. La palabra gibosa se refiere a la descripción de formas redondas.
- Luna llena
La luna se encuentra detrás de la tierra y se refleja toda la luz, la mitad de la luna que miramos desde la tierra está completamente iluminada.
- Luna gibosa menguante
Más de la mitad de la luna se encuentra iluminada, solo que la parte que nosotros logramos ver está disminuyendo.
- Último cuarto
La mitad de la luna está iluminada, pero, la visibilidad está disminuyendo
- Luna menguante
Se acerca la próxima luna nueva, solo se refleja la luz en un cuarto de la parte izquierda, posteriormente comienza el ciclo de las fases lunares.
La luna es un apoyo natural en nuestro planeta, gracias a la luna, se tiene control en las mareas mediante la gravitación. La atracción lunar ayuda a que el eje de la tierra se mantenga estable, con esto la diversidad climática también se mantiene un poco más estable.

También, se tiene la creencia que los cambios lunares tienen influencia en nuestros estados de ánimo.
La luna es muy importante para todo el planeta, de igual manera es arte visual y aún mejor, podemos visualizar este espectáculo por las noches.








